Tipos de verdad

La verdad es la correspondencia que existe entre lo que se dice, se cree y se piensa y lo que es real y de lo que no se puede dudar. La palabra verdad proviene del latín veritas y se ha transformado en uno de los más grandes problemas tratados por la filosofía hasta el día de hoy.

El estudio de la verdad proviene de la antigua Grecia. Para el filósofo Platón la verdad era un ideal que debía ser alcanzado al igual que la belleza y la bondad. Por otro lado, en el siglo XVII René Descartes, el pensador de origen francés, introdujo la llamada “duda hiperbólica” en la que se utilizaban dichas dudas para alcanzar la verdad. De allí surge la frase “cogito ergo sum” o “pienso y luego existo”. Durante los siglos XVIII y XIX los filósofos alemanes pertenecientes a la corriente del idealismo refutaron algunos puntos del concepto de la verdad.

Tipos de verdad

Verdad es todo aquello que se relaciona con lo real y lo que se piensa.

Verdad objetiva

La verdad objetiva es aquella que no depende de ningún tipo de creencia ni observación ni tampoco de la creencia de cada persona en particular. La misma existe de manera independiente a todas estas ideas conocidas o aceptadas. Un ejemplo de esto es el conocimiento científico que da por sentadas ciertas verdades más allá de si sabemos sobre el tema o no.

Subjetiva

En el caso de las verdades subjetivas, las mismas se basan en un fundamento y en la creencia de cada individuo en particular. Este tipo de afirmaciones se encuentran dentro del llamado subjetivismo que está basado en la experiencia y en la forma de conocer la realidad de cada persona en particular. Un ejemplo de esto sería decir “mi hijo es el más inteligente de su clase”, pues no es algo que creerían todas las personas sino solo aquellas más allegadas al muchacho en cuestión.

El alemán Immanuel Kant creía que la verdad era la adecuación del objeto con el conocimiento del mismo.

Absoluta

La verdad absoluta está basada en toda experiencia, postulado o creencia que es considerado como una afirmación sin importar el tipo de contexto histórico o social en el que sea analizado. Un ejemplo de esto es cuando se habla de las creencias de cada religión que son seguidas por los fieles y que pueden tratarse de verdades de este tipo. Un ejemplo de esto es afirmar que los seres vivos nacen, crecen, se reproducen y mueren.

Relativa

Al contrario de la verdad absoluta, la relativa se considera cierta de acuerdo al punto de vista de cada persona en particular. Esto también se refiere a las diferentes culturas. El relativismo, que es la doctrina a la que pertenecen este tipo de afirmaciones, indica que ninguna idea es válida universalmente. La misma cambia de acuerdo al contexto en el que se encuentre. En este caso, podemos afirmar que decir que el ser humano se desarrolla en forma constante, puede ser una verdad relativa.

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