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Tipos de empleo

Se denomina empleo a aquella ocupación en la que una persona ofrece sus servicios a cambio de una remuneración económica que, por lo general, es realizada en dinero aunque a veces puede incluir también comida y un lugar donde vivir. El vocablo proviene del idioma francés con “employer“, un verbo que indica la acción o el efecto de emplear a un tercero para realizar una tarea determinada. Este vocablo también puede ser tomado como sinónimo de la palabra trabajo e inclusive, en algunos casos, también de “ocupación”.

Cualquier empleo requiere de que tanto el trabajador como quien brinda la posibilidad de realizarlo, se pongan de acuerdo en cuanto a la remuneración, al horario de trabajo y a las prestaciones que por ley le correspondan tales como las vacaciones y todo aquello que esté contemplado dentro de cada convenio colectivo.

Tipos de empleo

Un empleo consiste en realizar un determinado tipo de tareas a cambio de una remuneración que, por lo general, es monetaria.

Tipos de empleo

Temporal

Este tipo de empleo tiene una duración determinada que puede ser de un trimestre o un año. Por lo general, este tipo de trabajos se producen durante, por ejemplo, la temporada de verano, sobre todo en las ciudades balnearias. En otros casos, pueden ser trabajos de corta duración donde existe una agencia de por medio. Esto suele ocurrir cuando se trata de camareros para un evento que dura uno o dos días.

Fijo

En este caso, la persona es contratada bajo el régimen de empleo indeterminado. La relación laboral con su empleador finalizará si el trabajador renuncia, fallece o se jubila.

De medio tiempo

En este caso, la persona contratada trabaja la mitad del tiempo que dicta la ley. Por lo general se trata de tareas que se realizan en 4 o 6 horas, en lugar de las 8 horas que se establecen como la jornada laboral normal.

De tiempo completo

Este tipo de empleo es en el que transcurren 8 horas en las que la persona debe realizar sus tareas. También se lo denomina como jornada laboral completa.

Informal

En este caso, el empleo no cuenta con las mismas prestaciones que el trabajo formal, pues por lo general quienes trabajan de esta manera no pagan impuestos y no tienen acceso a muchos beneficios que sí tienen quienes están registrados legalmente como pueden ser las vacaciones pagas y los servicios médicos. Tampoco cuentan con protección ante la ley en caso de problemas laborales, pues no tienen manera alguna de probar que trabajaron en un sitio en el caso de ser despedidos sin causa justa. Este tipo de trabajadores son los que se denominan en negro. Por otra parte, también podemos incorporar a este grupo a aquellos trabajadores autónomos que realizan sus tareas por su cuenta.

Formal

Al contrario del anterior, en este tipo de empleo, el trabajador cuenta con la protección de las leyes que siempre estarán a su favor. Además, al estar registrado ante los entes correspondientes, puede gozar de otros beneficios tales como la representación sindical, la atención médica y las vacaciones pagadas con la cantidad de días que determina cada contrato de acuerdo al tiempo que sea el que trabaje.

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