Ir al contenido

Tipos de compras

Cuando hablamos de compras, nos referimos al hecho de adquirir un bien o un objeto el cual nos está haciendo falta o que simplemente nos gusta y deseamos poseerlo. Realizar este tipo de actividad requiere de dos personas, la que ofrece el bien o servicio, es decir el vendedor y aquella que lo va a adquirir a cambio de un pago que recibe el nombre de comprador o consumidor. Otro de los actores involucrados, en este tipo de transacción, es el dinero en sus diversas formas.

A pesar de que esta explicación puede simplificar mucho la idea sobre qué son las compras en general, no todas son iguales, pues no es lo mismo adquirir una casa o un vehículo que comprar una pizza o los víveres del supermercado que vamos a utilizar en la semana. Cada tipo de compras que se realicen serán muy diferentes entre si. Algunas serán más sencillas que otras y necesitarán de menos papeleo o llevarán mucho menos tiempo.

Tipos de compras

Las compras consisten en la obtención de bienes y servicios a cambio de un pago.

Tipos de compras

De acuerdo al tipo de pago

Se pueden clasificar las compras de acuerdo al tipo de pago que se realizará: en efectivo o en mensualidades.

Al contado o en efectivo

En este caso, el comprador utiliza dinero en metálico y abona todo el valor del producto de una sola vez. Por lo general esto se aplica en comestibles de todo tipo o a prendas de vestir.

En mensualidades

Aquí entra en juego la tarjeta de crédito o los préstamos bancarios. Por lo general, quien utiliza este tipo de medios de pago, los emplea cuando se trata de compras de gran cuantía como puede ser un electrodoméstico, un coche o casa, por ejemplo. En el caso de este último, por lo general hablamos de créditos bancarios que permiten que la vivienda sea abonada a largo plazo, en algunos casos en 20 o 30 años.

Las compras y ventas son parte de las actividades económicas de cualquier ciudad alrededor del mundo.

De acuerdo al comportamiento del comprador.

Complejas

Son aquellas compras de producto de un alto precio. En este caso, quien va a comprar, requiere de una revisión de cómo será el pago y recorrerá varios sitios antes de decidirse.

Impulsiva

Al contrario de la anterior, este tipo de compras conllevan un deseo irrefrenable de adquirir el bien sin medir las consecuencias de lo que se vaya a gastar. Es decir que no hay premeditación y todo se hace en muy poco tiempo.

Habituales

Son las compras que se realizan a diario. Esto ocurre, por ejemplo, cuando se adquieren los comestibles que se van a consumir en la semana o en el día. El consumidor suele elegir aquello que le es más familiar y a lo que le va a dar más uso.

Por descarte de características

En este caso, se sopesan las características de diferentes productos y se dejan de lado aquellas que no le convienen al consumidor, por ejemplo, puede ser el color del producto, el precio, la modalidad de pago o el tamaño.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.