Tipos de adaptaciones

Biológicamente hablando, las adaptaciones son un conjunto de proceso por los cuáles los seres vivos logran diferentes capacidades tanto internas como externas o de comportamiento con el fin de sobrevivir a los diferentes cambios, tanto climáticos como del entorno en general, que se producen en el entorno con el fin de conservar la existencia de las nuevas generaciones.

Dichas adaptaciones suelen ser muy graduales y se transmiten de generación en generación. Esta capacidad tiene un papel preponderante en la evolución de las especies debido a que garantiza su continuidad. Dichas adaptaciones juegan un rol importante en la transmisión de características de padres a hijos.

Tipos de adaptaciones

Los cactus sufrieron adaptaciones morfológicas también conocidas como estructurales.

Tipos de adaptaciones

Existen tres tipos de adaptaciones diferentes de acuerdo al medio en el que el ser vivo habita:

Estructurales o morfológicas

Este tipo de adaptaciones se producen cuando el cuerpo de la especie cambia produciéndose una variación en su anatomía o estructura externa. Puede tratarse de la pérdida de miembros o el surgimiento de nuevos. También pueden existir especialización de los miembros al desarrollar un mayor o menor tamaño, al mimetizarse o cambiar sus colores. Un ejemplo que podemos ver a diario de este tipo de adaptaciones es la que sufrieron los cactus, pues debido a que tuvieron que aprender a soportar el calor del desierto, desarrollaron espinas en lugar de hojas lo cual les permite perder mucho menos líquido y sobrevivir largas temporadas sin lluvias, bajo el sol y con calor extremo durante y día y mucho frío por la noche.

Es importante no confundir las adaptaciones con las climatizaciones ya que estas últimas se refieren a cambios que duran muy poco tiempo, es decir que no son permanentes. Dichas alteraciones,  responden a signos que se dan alrededor. Por ejemplo, cuando los árboles pierden sus hojas en el otoño respondiendo a un cambio en el clima circundante.

Del tipo fisiológico o funcional

Las adaptaciones de este tipo tienen que ver con diferentes alteraciones en el funcionamiento interno de todos los organismos como ocurre cuando se desarrollan nuevos órganos, hormonas e inclusive encimas. El principal fin es satisfacer necesidades específicas en su cuerpo que derivan de cómo funciona el entorno. Las iguanas marinas, por ejemplo, desarrollaron una nueva glándula que les permite absorber la gran cantidad de sal presente en el agua que antes les resultaba totalmente nocivo.

De comportamiento o etológico

Este tipo de adaptaciones, tal cual lo indica su nombre, hacen referencia a cambios en el comportamiento para adaptarse a las funciones reproductivas o de cortejo. También pueden producirse en cuestiones de alimentación o de búsqueda de refugio. Dichos cambios se transmiten de generación en generación. Quizá no sean muy notorios de padres a hijos pero, con el paso de las generaciones, es muy notorio. Un ejemplo de este tipo de adaptaciones las podemos ver en las hormigas y en las abejas, pues ambos cambiaron su modo de vida para formar las colonias que conocemos hoy en día.

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